Una simple guía para compartir la fe en el hogar Compartir la fe en su hogar puede ser una idea extraña para muchos de nosotros, pero es una forma maravillosa de ayudarse a usted y a aquellos con quienes vive a crecer en la fe. El truco esta en añadir esto a su vida diaria en el hogar. No es necesario hacer una especial “hora de rezar” o “hora de compartir.” Estas casi nunca funcionan y se disipan después de una o dos. En vez, busque oportunidades para probar las siguientes ideas en su vida diaria.
Reduzca la cantidad de tiempo que se pasa en la televisión o el internet.
- No se puede hacer este inmediatamente, pero con el tiempo, limite el uso de los
medios de comunicación.
- Por ejemplo, comience con apagar la televisión cuando comen como familia.
Grabe los programas que pueden perderse y véanlos luego. O mejor todavía, no los vean.
- Los medios casi siempre hacen que el tiempo sea “privado” pero lo que hace
que un hogar conecte es tener “tiempo compartido.”
Después de un evento tal como una práctica de deporte o un ensayo de baile, tenga una “conversación de reflexión.”
- Simplemente háganse preguntas acerca del día y lo que está pasando.
- Estas conversaciones diarias SON compartir la fe.
- Llámelas “charlas de reflexión.” Esta es una práctica antigua y a través de ella,
aunque no lo crea, el Espíritu Santo nos toca.
- Después de un evento escolar, como una obra de teatro, un partido, o un
examen, envuelva a sus hijos en una discusión, preguntándole:
+ ¿Qué te tocó sobre este evento? + ¿Qué recuerdos tienes? + ¿Qué es lo que más sobresalió? + ¿Qué aprendiste acerca de este evento?
- Al principio, estas charlas parecerán algo extrañas, pero gradualmente todos
estarán más conscientes – y que buen regalo le hará a su pareja y a sus hijos. ¡Ellos tendrán estos regalos por el resto de sus vidas!
Cree una Pregunta de la semana para la familia.
- Trate de sacarla del Evangelio de la Misa del domingo, pero no tiene que estar
atado a esta fuente.
- Haga que la pregunta provoque una discusión productiva entre los miembros
del hogar.
- Colóquela en el refrigerador. Discútala durante la cena.
- Hay una serie de preguntas disponible en el Calendario del hogar católico a
través de este sitio web.
Las tres cosas mas importantes que pueden hacer para ayudar a sus hijos a crecer como católicos
1. Haga de los lunes y días de fiesta ocasiones especiales
- Vaya a Misa y llévese a todos con usted. Haga de esto un habito de vida
semanal porque es lo mas importante que puede hacer para que sus hijos crezcan como católicos.
- Si no puede ir todas las semanas, no se castigue a si mismo. Vaya lo mas que
pueda, según sus propias circunstancias. Pero haga de esto un “tiempo especial” para todos en el hogar.
- Comparta comidas especiales – use su vajilla buena y ponga la mesa – cocinen
juntos y hagan de esto algo regular. No hay nada que nos niños recuerden más que comidas compartidas.
- Visite parientes o amigos.
- Invite a amigos o parientes a su casa para compartir una comida.
- Dense regalos. Déjense notas de afecto en las almohadas o la lonchera (o
fiambrera), y asegúrese de que los domingos y días de fiesta sean especial.
2. Traiga a su hogar símbolos y prácticas que representen su fe – incorpórelos en lo natural del diario vivir en su hogar.
- Siempre ore antes de cenar. Para oraciones, vaya aquí.
- Pase tiempo haciendo charlas de reflexión con cada miembro de su familia o con
la familia entera – como se describió anteriormente.
- Haga del Adviento y la Pascua épocas especiales. Añada elementos a la vida del
hogar para que estas temporadas sean “sagradas” en su hogar.
- Traiga agua bendita a su casa y úsela para bendecirse unos a otros antes de
dormir, antes de un evento importante, o en cualquier otro momento adecuado.
- Dele a cada niño una Biblia personal – ¡pero no tan elaborada que nunca la
usen! Haga de esto parte de su formación de fe. Cuando pequeños, deles una Biblia para niños, y cuando crezcan, deles una versión para adultos.
- Gradualmente añada una “charla de fe” a la vida del hogar.
- Elogie a sus hijos cuando hacen bien y cuando son cariñosos.
- Reafirme a sus hijos cuando fallen o fracasen o cuando sean egoístas.
3. Le están observando. Sea un modelo.
- Lo que haga usted, ellos lo harán.
- Pero no les haga sentir incómodos empujándoles unas prácticas religiosas con las
cuales no están familiarizados, tampoco si preguntan por ella o la piden naturalmente.
- Tome tiempo para compartir con ellos su puede.
- Usted está ocupado; un trabajo (¡quizás dos!) un hogar que mantener, comida
que comprar, basura que sacar, actividades de los niños a las cuales tiene que asistir, responsabilidades familiares para con sus padres ya mayores o amigos o familia que está enferma - pero dentro todo esto, usted le enseñará a su hijo acerca de la vida cuando mantiene la fe como un elemento clave. Usted también se sentirá más feliz y también más tranquilo porque la Gracia de Dios nos lleva a ser enteros, reales y amorosos.
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